La isla del Sol

Li diuen Seroche, però també es coneix com a "mal d’altura". Pot arribar a complicar-se molt, però nosaltres encara vem tenir sort: mal de cap i sensació que el món es mou a càmera lenta. Això si, ens va deixar “out” les primeres 24 hores a Cusco. Sort del mate de coca!


Nuestro primer objetivo era el gran lago Titicaca, todavía a más altitud. Por suerte, los efectos del seroche ya iban desapareciendo...
Cuando llegamos a la ciudad de Puno, a orillas del Titicaca y a 3800 metros, nos encontramos que toda la ciudad estaba de festividad.



Molts dels viatgers amb qui ens hem anat creuant durant el viatge ens havien desaconsellat la part Peruana del llac (per massa turística) així que vem decidir atravessar la frontera cap a Bolívia.
Lo que significa pasar por todos los trámites de entrada y salida de estos dos países...




Una vez en Bolivia, cogimos unas barquitas tipo "golondrina" que navegan por el Titicaca, y en 2 horas...(despaaaacio...un buen nadador avanza más rápido..., pero nos armamos de paciencia...) nos llevaron hasta este sitio tan especial: la Isla del Sol.









En la isla encontramos alojamiento, en una bonita zona, por... 1,5 euros por persona la noche! Eso sí, sin grandes lujos... (ni agua caliente ni duchas!)


Al día siguiente, cruzamos la isla de norte a sur, siguiendo el antiguo camino inca de piedra.



A medio camino, nos encontramos con ruinas incas, y con la llamada Roca Sagrada, una gran formación rocosa donde se dice que nació toda la civilización Inca. Según nos comenta un guía local, se trata de uno de los puntos geográficos con mayor "energía positiva" de Sudamérica. Por supuesto, miramos de recargar pilas todo lo posible!



En el proceso de "absorción energética", Laia se entrega a fondo...


Y la cosa debió funcionar, porque tras la caminata....


 ... subiendo a la cota máxima de la isla a 4000 metros...


...nos sentíamos algo cansados y sin oxígeno, pero FELICES como perdices!


22 d'octubre del 2011